Psicología online para ayudarte a hilar tu historia
Sabemos lo que nos pasa, pero no siempre por qué nos pasa. O entendemos lo que vivimos, pero seguimos reaccionando igual. En terapia iremos siguiendo el hilo de tu historia para que puedas comprenderte con más claridad, encontrar sentido a lo que hoy se activa y descubrir nuevas formas de
relacionarte contigo mismo/a.
Trabajo la «psicología artesana»: un enfoque de entender la terapia que se adapta a ti, no al revés.
Integro diferentes enfoques para comprender tu historia en toda su complejidad, relacionando cuerpo, sistema nervioso, emociones, experiencias y vínculos. Mi misión es ayudarte a relacionar las piezas que hoy parecen separadas porque, cuando empiezan a encajar, también cambia la forma en que te entiendes y te relacionas contigo misma/o.
Quién es
Sandra GL
Detrás de este espacio estoy yo, Sandra. Soy psicóloga y acompaño procesos terapéuticos desde lo que llamo psicología artesana: una forma de trabajar personalizada, respetuosa y adaptada al ritmo de cada persona. Sin moldes ni prisas. Con el cuidado que merece cada historia y cada herida.
Confío en que todas las personas podemos comprendernos de una manera diferente cuando encontramos un lugar seguro para hacerlo. Ese es el espacio que quiero ofrecerte.
Tipos de Terapias
Terapia individual
La terapia individual está dirigida a adolescentes y personas adultas que desean comprender mejor lo que les ocurre y construir una relación más segura consigo mismas.
Trabajaremos relacionando lo que sientes, lo que piensas, cómo responde tu sistema nervioso y la historia que hay detrás, para que puedas entender con mayor profundidad lo que hoy te sucede y encontrar nuevas formas de afrontarlo.
Terapia familiar
La terapia familiar está dirigida a madres, padres o cuidadores/as que desean comprender mejor lo que ocurre en la crianza y en la relación con sus hijos/as. El proceso se realiza de forma individual, con uno de los adultos de referencia.
Este formato permite trabajar con profundidad, comprender cómo se encuentran las necesidades del niño/a y del adulto, y explorar la historia, las dinámicas familiares y el momento evolutivo del menor sin que el espacio terapéutico se vea condicionado por la presencia de otros miembros de la familia. El objetivo es favorecer cambios que puedan trasladarse a la relación y a la crianza.
Cómo comenzar nuestro camino
Antes de iniciar un proceso terapéutico, es importante que puedas valorar si este espacio es para ti.
Por eso te ofrezco una primera videollamada gratuita de 20 minutos. Será un primer encuentro para conocernos, resolver tus dudas y explicarte cómo trabajo. Después podrás decidir, con calma y sin compromiso, si quieres comenzar tu proceso.
Preguntas Frecuentes
¿Cómo sé si este espacio es para mí?
Si buscas un lugar donde comprender lo que te ocurre, relacionar las distintas piezas de tu historia y construir cambios profundos que puedan sostenerse en el tiempo, este puede ser tu espacio. Si tienes dudas, la cita informativa puede ayudarte a decidirlo.
¿Y si no sé explicar lo que me pasa?
No necesitas llegar con las ideas claras ni saber poner nombre a todo lo que te ocurre. Muchas personas empiezan un proceso sintiendo que «algo no va bien», pero sin saber exactamente qué es. Ese también es un buen punto de partida. Iremos comprendiendo, poco a poco, qué está ocurriendo y cómo las distintas piezas de tu historia se relacionan entre sí.
¿Es necesario hablar del pasado?
Partiremos de lo que hoy te trae a terapia. Desde el presente, miraremos qué hay en tu historia de vida y qué relación tiene con lo que estás viviendo ahora. A partir de ahí, y teniendo en cuenta tus experiencias y aprendizajes, te acompañaré a construir nuevas formas de relacionarte contigo, con los demás y con lo que la vida te vaya trayendo.
¿Cómo funciona la terapia online?
La terapia se realiza por videollamada, desde un lugar tranquilo donde puedas hablar con privacidad y en el que pueda verse bien tu cuerpo, al menos de cintura hacia arriba. La forma en que te mueves, tus gestos, tu postura o tu respiración también forman parte de la información que tenemos en cuenta en sesión, igual que tus palabras.
La distancia física no determina la calidad del vínculo terapéutico. Lo que hace que una persona se sienta comprendida, acompañada y segura tiene más que ver con la relación que construimos durante el proceso que con el lugar desde el que nos conectamos. Mi compromiso es ofrecerte un espacio donde puedas sentirte vista/o, sostenida/o y acompañada/o con sensibilidad, también a través de la pantalla.
¿Con qué frecuencia se realizan las sesiones?
La frecuencia de las sesiones se adapta a cada proceso. Valoraremos conjuntamente qué ritmo puede favorecer mejor tu proceso terapéutico, teniendo en cuenta tanto tus necesidades como tus circunstancias. A medida que el proceso avance, esa frecuencia podrá revisarse si es necesario.
¿Cuánto dura un proceso terapéutico?
No existe una duración determinada. Cada proceso tiene su propio ritmo y responde a necesidades diferentes. Durante el proceso iremos revisando conjuntamente cómo te encuentras, qué objetivos se van alcanzando y cuándo tiene sentido ir cerrando el acompañamiento.
¿Qué ocurre en la primera sesión?
La primera sesión es, sobre todo, un primer encuentro. Un espacio para conocernos, comprender qué te ha traído hasta aquí y empezar a construir una relación terapéutica basada en la confianza y la seguridad. Hablaremos sobre aquello que te preocupa, resolveremos las dudas que puedan surgir y comenzaremos a dar sentido a lo que estás viviendo. Al finalizar, valoraremos conjuntamente cómo continuar el proceso.
¿Y si he ido a terapia antes y no me ha funcionado?
Es una duda muy habitual. Haber pasado por un proceso terapéutico que no te ayudó como esperabas no significa que la terapia no sea para ti. Cada profesional trabaja de una forma diferente y cada momento vital también influye en lo que necesitamos.
Si decides empezar este proceso, construiremos un espacio adaptado a ti, a tu historia y a tus necesidades. Mi objetivo no es aplicar un método igual para todo el mundo, sino comprender contigo qué sentido tiene lo que estás viviendo y acompañarte a construir cambios profundos que puedan sostenerse en el tiempo.
¿Qué pasa si un día no sé de qué hablar?
No necesitas preparar las sesiones ni llegar con todo claro. Habrá días en los que vengas con muchas cosas que contar y otros en los que no sepas por dónde empezar. Ambas situaciones forman parte del proceso. Juntas/os iremos encontrando el hilo desde el que trabajar en cada sesión.
